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martes, 15 de junio de 2010
Sobre la huelga. Consideraciones.
La huelga de funcionarios del día 8 de junio fue un fracaso. Negarlo es no querer ver la realidad y, por tanto, una gran equivocación. No vale ahora inflar falsamente los datos. Todos sabemos lo que ha pasado. El seguimiento a nivel nacional ha sido muy desigual, incluso por centros de trabajo. Como aspecto positivo DESTACAMOS las manifestaciones multitudinarias en algunas capitales de provincia. En cualquier caso, desde el STAJ agradecemos muy sinceramente a quienes a pesar de todo secundasteis el paro.
Partiendo de la base de que esta huelga debería haberse convocado como UNA HUELGA GENERAL y debería haberse convocado ANTES de la aprobación del zapatazo, desde este sindicato hemos sido consecuentes con nuestra apuesta por defender los derechos de los trabajadores bajo el principio de unidad de acción sindical con el resto de organizaciones sindicales, máximo en un contexto como el actual en el que estaban implicados todos los servicios públicos donde los grandes sindicatos de este país ostentan la mayor representatividad en el conjunto de las administraciones públicas.
Por ello, el STAJ, como sindicato sectorial, específico , profesional e independiente, tan pronto se conoció el recorte salarial, anunció movilizaciones, incluída la huelga, y animó al resto de sindicatos para que hicieran lo propio. Finalmente, el STAJ convocó huelga en nuestro sector, la Administración de Justicia, haciéndola coincidir con la huelga convocada por los grandes sindicatos en toda la Función Pública en pro de la unidad de acción.
Ahora es necesario reflexionar sobre lo sucedido. Sinceramente, desde el STAJ consideramos que los funcionarios nunca habíamos tenido un motivo más justificado para hacer huelga que este, pues nunca antes se nos habían recortado nuestros derechos como ahora. En la Administración de Justicia, además, el Ministerio y muchas CCAA como la nuestra, se empeñan en no suspender temporalmente la implantación de la Nueva Oficina Judicial, a pesar de que no hay dinero ni para dotar económicamente las RPTS, ni para adaptar convenientem ente los edificios, ni para poner en marcha las nuevas aplicaciones informáticas, ni para otras muchas cosas todas imprescindibles para garantizar que la Nueva Oficina Judicial sea la solución y no la fuente de nuevos y más graves problemas para la Justicia, especialmente para los funcionarios. ¿Tal vez pretenden financiar todo esto, malamente, a costa de nuestros sueldos? Si no hay dinero para pagarnos, no debe haberlo tampoco para aventuras, que requieren para su éxito una importantísima inversión económica.
Pero el STAJ discrepa del modo de las reivindicaciones de los grandes sindicatos en algunos aspectos como el cumplimiento de su acuerdo retributivo para el conjunto de los empleados públicos, que recordemos, suponía una congelación salarial encubierta, (incremento salarial del 0,3%). Pero siempre apuesta por la unidad sindical en las situaciones realmente importantes.
Desde el STAJ, intentamos ser una alternativa sindical profesional e independiente cuyo único objeto es la defensa real de los intereses de los trabajadores, algo que, por otra parte, debe ser la esencia de un sindicato. Pero no queremos a esta clase política, que ha atacado sin escrúpulos, y seguirá haciéndolo, a quien más difícil tiene defenderse. Por ello el STAJ continuará luchando contra este atropello por todas las vías posibles. Los representantes políticos deben tener claro este mensaje: LOS FUNCIONARIOS NO NOS CONFORMAMOS, SEGUIREMOS LUCHANDO POR NUESTROS DERECHOS, Y NO PERMITIREMOS QUE NOS SIGAN ROBANDO. QUE NADIE LO DUDE.